El desarrollo sustentable para una empresa, definido por el Instituto para el Desarrollo Sustentable,  significa “adoptar estrategias de negocio que cumplan con las necesidades de la organización y sus accionistas, al tiempo que protegen, mantienen y mejoran los recursos naturales y humanos que se necesitarán en el futuro”.

Este concepto ha tomado año a año más fuerza, y actualmente se puede afirmar que las empresas líderes en la observancia de parámetros ambientales son también líderes en su rubro.

La tendencia es que más empresas y fondos de inversión lo consideren un elemento clave en su toma de decisiones y pongan a la sustentabilidad entre una de sus metas.

No por nada, el gestor de inversiones más grande del mundo, BlackRock, posteó en su portal que despediría a todos los directores de las compañías que no tuvieran en cuenta al momento de realizar sus negocios el riego que implica el cambio climático. No es broma. Los inversionistas están preocupados y quieren que las corporaciones tomen conciencia sobre el tema.

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Cada vez son más los inversionistas que tienen como un eje fundamental en su inversión la sustentabilidad de la empresa. Arturo Brandt, agente senior del tercer broker más grande del mundo (Tradition Green, filial de Tradition), explica que si una empresa no toma en cuenta el factor medioambiental y los proyectos sutentables, no va a obtener la rentabilidad necesaria para salir adelante.

Para probar esto, podemos comparar los indices de desempeño de rentabilidad. Por un lado EFW Efficiency Index, que considera empresas eficientes en términos energéticos, de alimentos y de agua, versus otros instrumentos: lanzado al mercado en enero de 2014, el año pasado el EFW Efficiency Index rentó 4,05% versus 1,23% de MSCI World, uno de los más grandes del mundo. Esto se debe a que han visto una oportunidad en las empresas que se posicionan mejor frente a problemas complejos, como la escasez de recursos. Invierten en compañías que consideran factores como el cambio climático, la eficiencia energética y el uso eficiente del agua.

Otro importante estudio al respecto fue elaborado en EE.UU., en donde existe una clara división entre las compañías de energía que gestionan el riesgo climático y las que no. En esta ocasión un par de académicos estudio a todas las empresas que utilizaron productos para gestionar el cambio climático versus las que no lo hicieron desde 1997 hasta 2013 y demostraron  de manera estadística que las primeras tenían una performance mejor a las que no lo hacían. Principalmente por tener una visión mucho más amplia sobre como gestionar los negocios, cuales son los riesgos que enfrentan y cómo manejaros.

“Ser sustentable, el futuro de las empresas exitosas” Revista Forbes, 2013.

 

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